Libro B. Capítulo 1

“… y nunca nos separaremos.”

Fueron las últimas palabras que oyó salir de los labios de Sara, hacía ya veinticinco años. Esas palabras que habían viajado tantas veces en sus recuerdos y que ahora volvían a él en medio de la reunión de antiguos alumnos.

Veinticinco años son demasiados como para querer reencontrarte con tus antiguos amigos de la infancia. Niños en tus recuerdos, transformados en adultos irreconocibles, intentando aparentar que no es a ellos a los que peor ha tratado el tiempo.

Cuando le llegó la invitación estaba seguro de que no iría, pero una noche de nostalgia le devolvió el recuerdo de Sara. Sara, su bella Sara. ¿Qué habría sido de ella?. Quizá fuera y podría volver a verla.

No esperó al amanecer y se apuntó de inmediato en pleno arrebato nostálgico.

Sara y él se conocían desde los tres años y el uno del otro era el recuerdo más temprano que ambos tenían. Compartiendo pupitre e infancia hasta aquel “… y nunca nos separaremos”.

Jugaron, crecieron y aprendieron juntos. Se pelearon y rieron. Sus cuerpos cambiaron y desembocaron a un mundo de adolescentes.

Para todos eran novios, quizás ya desde los tres años, pero ellos siempre fueron solo amigos, la única forma de amistad que conocían. Hasta aquel día de ese “… y nunca nos separaremos.”

En ese momento él recordaba aquel día, como si fuese el día anterior y no veinticinco años más tarde. Recordaba la sonrisa de Sara, sus ojos verdes claros de mirada despierta, y su pelo rubio rizado, que peleaba por tapar su cara. Recordaba que era hermosa y que la niña que siempre había sido su amiga, estaba perdiendo la lucha contra el cuerpo de mujer que afloraba en ella. Recordaba su voz dulce que tantas veces se metía con él.

-¿Qué te pasa? ¿Estás enfadado? -había preguntado ella.

-¿Yo? Que va. ¿Por qué debería estarlo?

-No sé, parece que no quieres hablarme y estás muy serio.

-Qué dices, tonterías tuyas, estoy como siempre.

-No será porque Manu me ha pedido salir.

-No -mintió-. ¿Por qué iba a ser eso? A mí que más me da.

-¿Te da igual que salga con alguien?

-No -se lanzó-. Bueno, sí, es que… Manu es un cerdo, siempre está hablando de guarradas y seguro que lo que quiere de ti es… es… Nada bueno.

-Pero es muy guapo y no sé, ya soy mayor. ¡Y no estés así, que es nuestro último día en el colegio!

-¡Pues dile que sí y sal con él si te gusta tanto! Pero luego no vengas llorando si intenta meterte mano o te pide que… bueno, lo que sea.

-¡Estás enfadado porque me ha pedido salir!

-¡Qué no, qué me da igual! Solo es que es el último día de cole y el año que viene al instituto y… no sé, parece que las cosas ya no serán como siempre.

-Pues a mi sí que me molestaría que una chica te pidiera salir. Y más de una querría, pero no se atreven porque piensan que somos novios.

-Pues los chicos parece que no lo piensan o no les importa.

-Es que no te haces respetar -rió ella.

-Qué graciosa, me troncho. Y entonces qué.

-Entonces qué ¿qué?

-Pues eso, que si vas a salir con Manu.

-¿Pensaba que no te importaba?

-Tú eres tonta. No me importa, solo me preocupo por ti, aunque no sé por qué.

-No puedo salir con él.

-¿Ah, no?¿Y eso?

-Es que me gusta otro.

-Pues vete con él y así me dejas un rato tranquilo.

-No hace falta, ya estoy con él.

Y acercó sus labios a los de él. Y él pensó que estaba en unos de sus sueños de no ser porque sentía su corazón desbocado. Sintió como sus labios eran acariciados por los de ella y se llenaba de rubor, nervioso y avergonzado por la situación, pero deseando que nunca los separaba, pero a final ella los retiró y dijo:

… y nunca nos separaremos.

-Pss, pss, eh, Javi, vuelve -le devolvió al presente un ex compañero- Vámonos de aquí, no aguanto más a Manuel, tan gilipollas como cuando éramos críos.

Era Pablo, el único compañero de clase que le había reconocido al llegar a la reunión, a la que no asistió Sara. Su ausencia y el discurso del galán le hicieron aceptar la propuesta de Pablo.

-Uf, que agobio de gente -dijo Pablo, después de dar cuenta de la primera cerveza en el bar al que entraron-. Es increíble cómo los años destrozan tu cuerpo pero permiten que seas tan imbécil como cuando eras niño.

-Sí. ¿Sabes que fue de Sara? -preguntó Javier.

-¿Sara? Ni idea. Imaginé que os habríais casado. Erais novios, ¿no? ¿Cuándo rompisteis?

-Qué va, solo éramos amigos, pero todos pensabais que… ¿No volviste a verla después del colegio?

-No, ni a ti tampoco. No seguisteis en el instituto. Todos pensábamos que la habías dejado embarazada y os habían llevado a otro país.

-¿Embarazada? Seréis imbéciles.

-¿Qué pasa? Esas cosas son normales. ¿Y cuando os visteis por última vez?

-Hace veinticinco años, al finalizar el curso.

-¡Veinticinco años! ¿Y desde entonces nada? ¿Ni una carta? ¿Ni encontraros en el metro ni nada?

-Nada. Pensé que tal vez viniera a la reunión.

-Pues deberías buscarla. Erais tal para cual. Dabais asco de lo bien que os llevabais. ¿O estás casado?

-No. ¿Buscarla? No sé, no creo que sea buena idea.

-¿Tienes pareja?

-No, nada serio, pero después de tanto tiempo…

-Tú mismo, pero si es verdad que no fuisteis novios y erais tan amigos… tampoco hay nada malo.

Después de una cerveza vino otra y luego otra. Su piso decorado con retales de su divorcio le recibió de madrugada. Una vez más no tenía sueño. Encendió el ordenador automáticamente. Empezó a revisar el correo pero enseguida se paró. Abrió el buscador y tecleó “Sara Pardo López” y pulsó intro.

Continúa en el Capítulo 2
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8 respuestas a Libro B. Capítulo 1

  1. Que habría sido de ella. Quizá fuera y podría volver a verla.
    Aquí faltan los signos de interrogación. Debería ponerse así: ¿Que habría sido de ella? y también el: Quizá fuera y podría volver a verla, debería ser sustituido por: ¿Quizás fuera y podría volver a verla?
    Además a la frase: “En ese momento el recordaba aquel día como si fuese el día anterior” , le falta el acento en el articulo. Debería ser así, creo yo, “En ese momento él recordaba aquel día como si hubiese sido el día anterior”
    Saludos.

  2. Muchas gracias por tus correcciones.

  3. Jorge, se supone que a partir de aquí hay que seguir escribiendo el siguiente capítulo, ¿no?
    Bien, si es así, todos los que hemos participado para escribir el primero, seguiremos para escribir el segundo? O ya no podemos?

  4. marta dijo:

    felicidades por haber salido elegido!
    Aunque sinceramente no sé aún como voy a hacer el segundo capítulo, pero bueno
    Por cierto está propuesta a quién se le ocurrió? (lo del relato a diez bandas)
    está muy bien y me alegro muchísimo de estar participando.
    Besos 🙂

    • Todavía tienes tiempo para decidirlo. Seguro que se te ocurre algo. ¿Qué crees que puede pasar a continuación?
      La idea ha sido una mezcla de varias cosas, una sugerencia de Humilde Estudiante, otras tendencias en internet y la experiencia personal. Me alegro de que te guste y espero que lo disfrutes.

  5. Loli Fernández Barroso dijo:

    Me gusta, mucho mucho mucho…
    ¡Felicidades Jorge!

  6. REGLA77 dijo:

    Lo cierto es que está realmente muy bien… pero a mí me resultaría muy difícil ponerme en la piel de un hombre… es decir, contar o narrar una historía siendo un hombre el que la vive… Seguro que supondrá toda una experincia, pero me resultaría muy difícil la verdad.
    ¡Felicidades! Jorge está muy bien… la trama del primer capítulo es intrigante tanto así que creo que resultará muy interesante ver el segundo capítulo puesto que hay muchas variables a las que poder acogerse…

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