Vuelves a nuestro río. (Joan Manuel García Paz)

Noche cerrada…silenciosa, con luna y sin viento. En una maleta llevo los implementos de pesca y en otra, un enredijo de sentimientos. Al ir conduciendo por la serpenteante carretera, la música del estéreo vehiculiza los recuerdos que me invaden casi tanto como las ganas de estar ya con la adrenalina de la pesca. Colgada del panel  y de las ventanillas, me llega mi imagen demacrada y el mohín de tu sonrisa que hasta hace algunos años  al pasar por ahí, decíamos siempre que era de buena suerte…y “de buena pesca”. Acelero…quiero llegar ya y borrar del auto la imagen de tu rostro.

          Solo, a mitad del río, con el mágico techo del cielo al alcance de mis pupilas puedo admirar la belleza del universo. A mi alrededor  (Luciérnagas curiosas) asoman a la luz de mi linterna y atenúan mi soledad. Las hayas y los liquidámbares proyectan sombras fantasmagóricas en los llanos circundantes y el sordo rumor del río entreverado con la sinfonía de la fauna silvestre me clavan la nostalgia en los ijares de un remordimiento.

          Empiezo a lanzar mi atarraya, la saco, ¡Nada! La vuelvo a lanzar, lo mismo, así ocurre una y otra vez hasta el cansancio ¿Será que las estrellas asustan a los peces y se ocultan? No lo sé…quizá sea tu luz.

        Salgo del río y enciendo mi fogata de troncos…y de recuerdos, la leña arde rápido y mi necesidad de tí… también. Me recuesto,  las volutas del cigarrillo suben…y con ellas mi mirada maravillada  con el espectáculo celeste. Sé que en algún punto de la extensa Geografía del inframundo estarás también pensando en mí, y así…conectados por nuestros mutuos deseos ya no estoy solo, tu esencia está conmigo y se convierte en un anhelo compartido…en un sueño de dos.

           La noche avanza y debo ir a mi segundo recorrido de pesca,(eso dice mi razón)pero mi cuerpo no se mueve ,quizá porque el corazón no quiere dejar pasar la ilusión de poseerte aquí mismo, junto a esta fogata, entre los árboles, los ruidos de la noche tropical y este manto de estrellas…marquesina natural para un teatro de amor.

            Entonces… la veo, una luz atraviesa el espectro nocturno y se pierde allá en el horizonte, tras las jacarandas y los framboyanes ¿Estrella fugaz? No lo creo, era demasiado grande y demasiado lenta. Mi escepticismo elimina rápidamente la idea de brujas y nahuales (leyendas regionales)

           Mi raciocinio acepta que pudo ser una centella en una noche calma ,pero mi corazón presiente que aquí, en medio de la noche, con el ruido del río que brama allá abajo .Fui testigo de algo extraño y sobrenatural, síntoma inequívoco de mi fantasía que se confabula con el entorno para producir en mí, el efecto de que estás aquí. Y reparo en la fecha: 28 de Abril de 2013, hoy se cumplen 5 años exactos de aquella noche  turbulenta, cuando el accidente en la carretera próxima, allá,  hacia el oeste, hacia donde se perdió la centella tras los altos encinos que bordean  la curva fatídica que te apartó de mi lado para siempre.

_ ¡Carajo!._ Casi grito.

Pues a lo  lejos puedo ver las llamas que  consumen un encino tan alto  que  las lenguas de fuego besan al cielo y lo tiñen de magentas y púrpuras…tus colores favoritos.

 

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4 respuestas a Vuelves a nuestro río. (Joan Manuel García Paz)

  1. aprendiz de poeta dijo:

    Impactante,lleno de cosas de un “realismo mágico” :Me gusta tu estilo Joan Manuel,creo que he leído como 3 relatos tuyos y todos muy buenos,mi felicitación y saludo.

  2. Joan Manuel García Paz dijo:

    Graciasd e nuevo aprendiz,eres un gran amigo y este acompañar es muy apreciado por mí.Un abrazo.

  3. Tritio dijo:

    Me encanta la historia, la manera de contarlo y el estilo, pero una advertencia (que ya he oído en más de una ocasión) (si escribes exclusivamente para ti o para alguien muy concreto, olvida esta advertencia): fíjate en quién va a ser tu público, porque hay mucha gente que no tiene un nivel de vocabulario y un manejo del mismo como el que tú tienes, y eso puede hacer que para ellos la lectura se haga densa e incluso se sientan mal. ¿Quiere decir ésto que no escribas así? En absoluto, simplemente quiere decir que lo hagas conscientemente, que espacies la terminología más infrecuente y, sobre todo, este estilo pide, en general, textos mucho más largos que un simple relato, porque la gente se acostumbra a una manera de escribir cuando lee pero requiere más tiempo del que se dedica a un relato.

    Como ves la única “pega” es una cuestión casi casi promocional, nada más. Por lo demás no tengo mucho más que añadir salvo que me encanta el realismo mágico, las metáforas que se encadenan en la prosa poética y el manejo que has hecho de todo ello. Ánimo y sigue así

  4. Joan Manuel García Paz dijo:

    Muchas gracias por tu atención Tritio, creéme que tomaré en cuenta tus observaciones.Un abrazo.

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