Depresión. (Santo Alcibíades)

Habito desde siempre en el páramo, donde la noche permanece. Cuando la luna brilla veo a otras sombras que vagan pero se que es inútil acercarme, sólo son contornos difusos, como yo, y nos cruzaríamos como traslúcidos. Mientras camino sobre espinos y ramas secas pienso en mi recurrente objetivo, la montaña que, de tan escarpada, da vértigo mirarla. Pero allí, en lo alto, brillan las luces entre el algodón gris de las nubes y en las horas en que el rocío humedece el aire me llegan, como un eco lejano, los sonidos de la música y la algarabía de la fiesta.

Finalmente tengo la montaña ante mí y comienzo a trepar, las rocas son resbaladizas y los pequeños tallos a los que me aferro se quiebran en mis manos, pero miro hacia la cima, veo las luces y oigo los sonidos de la fiesta y me pueblan de esperanzas.

Apoyándome sobre las rodillas lasceradas, con el rostro raspando la dura piedra, asciendo centímetro a centímetro. Luego de horas de esfuerzo compruebo que no he avanzado realmente, cada metro hacia arriba culmina en una caída al punto de partida; las rocas se desgranan, el musgo se suelta de la tierra y, como siempre, compruebo que la montaña es inexpugnable, que mi destino es el páramo y su noche eterna.

Miro por última vez hacia arriba y entre el resplandor lejano de las luces y el sonido tenue de la música creo ver unos rostros que se asoman por sobre barandillas de oro y que miran sonrientes mis vanos esfuerzos para compartir su fiesta.

Me vuelvo en la oscuridad hacia el barranco, sé que aquella gente no me ve en realidad, la dimensión en que viven es distinta a la mía y la de los otros sufrientes que vagan en la sombra. Devoro ansioso una cápsula y, ya al borde del barranco, veo algunas luces que despiertan en el páramo y, también, siento una lejana sonrisa que avanza entre mis labios. Miro al vacío frente a mí y suspiro, retrocedo, nuevamente he conseguido no saltar. Un día mas.

Anuncios
Galería | Esta entrada fue publicada en Tema libre y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Depresión. (Santo Alcibíades)

  1. Susana Martín dijo:

    Un relato que expresa muy bien de forma simbólica un sentimiento, auque yo veo más un sentimiento de desesperación que de odio. Un saludo

    • Santo Alcibíades dijo:

      El cuento es sobre “Tema Libre” nada que ver con el odio. Gracias por el comentario, Salto Alcibíades.

  2. aprendiz de poeta dijo:

    Poético.Dimensional,..muy interesante.Gracias y saludos.

  3. manoli dijo:

    buenísima metáfora.
    Suerte. Me pongo pesada, lo sé, pero… “rodillas laceradas ” no lasceradas. Es por lo único que no está perfecto

  4. manolivf dijo:

    Me ha parecido un gran relato, el sentimiento de impotencia queda perfectamente redactado, deja un poso de tristeza que da completo significado al título. Saludos.

  5. Ángela dijo:

    Un relato profundo que deja un sabor a tristeza, aunque vislumbro un rayo de esperanza en el final. Me ha gustado, buen trabajo.

Tu opinión es importante

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s