La rosa del sueño (Ángel Tomé)

Algunas noches las luces de las farolas que alumbran las calles de la ciudad parecen más brillantes y límpidas que otras, los reflejos en las cristaleras de los edificios y escaparates se asemejan a pequeñas centellas sobre el universo oscuro de sus interiores, el asfalto como dice la canción, de verdad parece de charol y nos sentimos inmersos en un momento mágico del día en el que la ciudad se transforma en un gigantesco árbol de Navidad con las brillantes guirnaldas de colores en que se tornan las luces de los semáforos y de los anuncios de neón que se apagan, encienden y cambian de color como siguiendo el ritmo de una imaginaria melodía. 
Otras veces esas mismas farolas parecen escupir una luz triste y mortecina que lo inunda todo de su halo sombrío haciendonos presagiar que mas alládel limite de las sombras, negras fauces abiertas de inquietantes criaturas esperan para engullir en sus entrañas al desdichado que se aventure a traspasarlo.
¿Es la subjetiva apreciación de una misma realidad, lo que motiva que esto ocurra?. Podría ocurrir que el estado de ánimo de una persona le lleve a tan distintas impresiones sobre un mismo entorno, eso es lo más probable, quizás lo más razonable y logico, pero tal vez por ese egocentrismo tan humano que nos posee, cuando estamos tristes o alegres parece que todo lo que nos rodea es complice con nuestro sentimiento, todo es alegre y bullicioso cuando estamos felices y todo lo contrario cuando estamos tristes o nos entimos desgraciados, entonces parece que todos los que transitan compartiendo la misma noche caminan con pesadumbre por el centro de lazona iluminada como temiendo rozar siquiera esa linea imaginaria que delimita el mundo de las sombras en el que solo malos augurios se presagian para quien en él se adentre.

El influjo de la luna…….., las estaciones del año……. , ¿Es que no afectan estos fenómenos a la vida entera?, ¿no se mueven grandes masas marinas por su influjo? ¿no están sometidos a su imperio los animales?. Más no, el hombre que ahora camina cabizbajo bajo el reflejo verde de neón delluminoso de una farmacia sabe bien que el motivo de su tristeza no está relacionado con esos fenómenos, que al menos a él y ahora las “presiones” o “las fases” le traen sin cuidado, que su triste visión de la vida, de la luz, de todo lo que le rodea tiene un origen concreto, tangible, masticable…..
No puede ser que ningún astro ni marea sea el causante de que el hombre que acaba de ver yaciendo en su propio lecho con su propia esposa, se viera arrastrado por ellos hasta el interior de esas sábanas y esas carnes blancas. !Blancas!….., si, !como las recuerda ahora…!, tersas, cálidas, entregadas, dulces y ……!blancas…!, como las sábanas blancas y perfumadas sobre las que tantas veces se amaron.
Ahora vaga sin rumbo, acompañado por un dolor en su pecho que parece que va a ahogarle, quisiera romper a llorar y no puede sino recordar anteriores momentos felices compartidos con ella que hacen que su dolor aumente hasta hacerse insufrible. Si ahora alguien pudiera ver la expresión de su rostro, de sus ojos, quedaría horrorizado si en ellos se reflejara su desesperación.
Le parece mentira, quisiera creer que ha estado soñando, que hoy no ha regresado a casa antes que de costumbre, que hoy no ha abandonado su lugar de trabajo a una hora inusual debido a que una huelga de transportes ha dejado sin suministros la cadena de montaje la que forma parte en la fabrica…… . Lo ha soñado todo, !eso es!, cree que aún está soñando y que posiblemente ahora esté despertando.
La posibilidad de que todo haya sido solo un mal sueño parece haber aliviado un poco, solo un poco, su inmensa angustia…… . !Blancas! son las paredes del dormitorio, de aquel en el que tras abrir la puerta despues de recorrer el largo pasillo buscándola a ella encontró a esos dos cuerpos amándose apasionadamente y ajenos a su presencia ……..!no pudo ocurrir así!, !…..se trata de un sueño!, ……. no pudo haber ocurrido que al observar esa escena hubiera dejado caer de entre sus manos aquella rosa, aquella blanca rosa que se había parado a comprar al pasar por una floristería camino del barrio. Sintió un impulso, fué al ver aquel gran ramo de rosas blancas tan lozanas, tan inmensamente bellas que…….. , hacía 
años que no le regalaba flores, – ! pero hoy esas rosas ….!-, había escogido una, la que más destacaba entre todas y pidió que le envolvieran el tallo en celofán de colores y lo rodearan de una fina cinta de tela roja, y ahora allí estaba la flor, a sus pies sobre el suelo de su dormitorio ………, el revivir en su mete la escena provocó un escalofrío que recorrió su cuerpo como un trallazo helado……. !No, es un sueño,… Ha sido victima de una pesadilla…!,- solo en los sueños pueden existir esas rosas, no son reales -…….
Al llegar a una esquina donde la calle se ensancha en una pequeña plaza una leve ráfaga de viento fresco en el rostro le hace sentir de pronto un alivio en su tormento, una pequeña tregua, la presión en el pecho parece haber cesado un poco y el color del asfalto empieza a no ser tan siniestro, le alivia aferrarse a la idea de no haber vivido esa escena de su vida, a que no pudo ocurrir que no le oyeran al entrar y ni siquiera al salir despavorido deldormitorio, ni que después de cerrar de golpe tras de sí la puerta de entrada al piso hubiera bajado las escaleras saltando los escalones de tres en tres. -! Eso es…., eso prueba que es un sueño!- . Desde que era un chiquillo no bajaba las escaleras de esa forma ….., ni aún con un subidón de adrenalina hubiera sido capaz de hacerlo ahora sin haber rodado escalera abajo o lastimarse una pierna.
En una tarjeta de cartulina beig que había pedido a la dependienta había escrito unos versos, y después la había doblado e introducido entre el celofán y el espinoso tallo, esos versos eran sus favoritos porque desde que eran novios él la identificaba con ellos, los oyó una noche en la radio recitados como una canción mientras solo en su habitación, a oscuras y fumando un cigarrillo pensaba en ella, recuerda que al oírlos sintió su presencia en laestancia, callada y sensual con sus carnes semidesnudas y blancas. En el papel había escrito: 

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pereces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Tiempo después supo que esos versos habian sido escritos por un tal Neruda, poeta chileno, “veinte poemas de amor y una canción desesperada” era la obra que los recogía, desde entonces fué su lectura favorita, al comprar laflor surgieron en su mete para ser escritos para ella, pero ahora ruedan flor y poesía por los suelos de la alcoba donde descubrió la infidelidad de su amada.
De pronto el anuncio luminoso de un bar interrumpe sus pensamientos, la luz que despide parece más cálida y viva que las demás y como atraído por ella camina en su dirección hasta llegar a la puerta del local, lentamente latraspasa como queriendo huir del abrumador ambiente que ya en el interior ha dejado a sus espaldas, quizás tomando una copa entre recuerdo y recuerdo consiga discernir la realidad y apartar de su mente la imagen de esesueño que le atormenta, pausadamente camina hacia la barra sintiendo la presencia de 
otras personas que aparentan ignorarse mutuamente, con sus codos apoyados en la gris barra de cemento y pisando el serrín esparcido en el suelo del mugriento local, uno más de esos que abundan en los barrios del extra radio de la gran ciudad.
La repetitiva musiquilla de una máquina tragaperras que surge a intervalos entre un murmullo de voces y risas, es el acompañamiento sonoro de una escena en la que nuestro hombre se halla sentado ante un velador de hierro fundido pintado de negro con una tapa de mármol blanca y redonda situada en el rincón del local mas alejado de donde los demás clientes se encuentran, sobre el frío mármol apoyado y con la cabeza entre las manos su mirada se pierde en el fondo de cada uno de los vasos que van pasando ante él.
Ajeno a cuanto le rodea acude a la barra entre copa y copa de vino peleón y sumerjiendose en el humo del tabaco que inunda el local regresa a su mesa de blanco mármol cuya visión le evoca imágenes inconexas, como trozos de una película que surgen al azar en su mente y en los que el blanco como un material plástico constitutivo de todos los objetos tomara la forma sucesivamente de las paredes de una habitación, de unas sabanas revueltas, de una flor en el suelo……. sobre un fondo de alba fragancia lechosa e irreal.
Pierde la noción del tiempo, ignora cuanto hace que ha entrado aquí ni las copas que ha tomado, su aturdimiento ante la realidad desaparece de pronto cuando entre los ruidos que provienen de las otras personas distingue al llanto de un niño, como movida por un resorte su cabeza se gira hacia ellas buscando con la mirada el origen de ese llanto infantil, distingue entonces a una mujer joven que inclinándose sobre un cochecito de bebé acerca a su pecho mientras se incorpora, el cuerpo envuelto en blancas ropas de un recién nacido del que apenas puede distinguir entre sus vestidos un mechón de fino pelo negro, observa como la mujer con suaves palmadas arrulla al bebé que ya ha dejado de llorar y sonríe mientras le mira con una tierna expresión.
La observación de la maternal escena le hace volver atrás en el tiempo como en un “flash back” de los primeros años de su matrimonio, recuerda como por entonces solo pensaban en estar juntos todo el tiempo posible, en pasear y divertirse sin preocuparse de nada, todo era alegría y despreocupación en sus vidas, los problemas si existían parecían fácilmente superables y disfrutaban de la independencia alcanzada al llegar a vivir juntos en su propio hogar despues de haber superado no pocas dificultades para lograrlo, ! tan bien estaban solos, el uno junto al otro!…………., parecía no existir nada ni nadie más en el mundo. Por entonces llegaron a descuidar sus relaciones con familiares y amigos, eran como borrachos de su felicidad, únicos habitantes de un mundo que no compartían con nadie porque era solo de dos.
El tiempo pasaba y seguían estando bien juntos, pero sentían que algo faltaba entre ellos que diera un nuevo sentido a sus vidas, que les siguiera manteniendo unidos aún mas que hasta ahora y ese algo sería un hijo. Fue ella quien una tarde de invierno,- lo recuerda bien,- le propuso quedar embarazada, a él se le iluminó la cara de alegría con la idea, no es que no lo hubiera pensado antes sino que era entonces un deseo de ella que el compartía y que además ella le pedía…….. -……. y hace saltar el hijo del fondo de la tierra…-, había escrito Neruda.
Desde aquel día buscaron el embarazo en cada uno de sus encuentros, mas no llegaba, recuerda que tras un tiempo ella comenzó a mostrarse algo triste y a veces como ausente por sentirse culpable de la situación, el latrataba con mas cariño que nunca tratando de convencerla de mil maneras de que todo seguía estando bien, que era cuestión de tiempo …….
-¿Cuantas parejas no han esperado años su primer hijo……?. Después llegaron las pruebas médicas, ella no dejaba de pensar que alguna disfunción de su cuerpo le impedía ser madre y si así era quería saberlo, fue una mala época que ya no recuerda cuanto duró pero si que se le 
hizo eterna, se volvió insegura, meditabunda y su relación con él parecía enfriarse por días, él intentó agradarle en todo, animarle de mil formas, volcarse mas en ella si eso era posible, pero el cambio que se estaba operando en sus vidas parecía irreversible.
Más todo lo que empieza acaba, y un día las pruebas llegaron a su fin, después de haber acudido a los mejores especialistas en la materia que la habían sometido a mil pruebas, por fin un día recibieron por correo certificado el informe médico en el que se descartaba la infertilidad de ella, todo funcionaba bien en su cuerpo de mujer y recomendaba en un párrafo final que fuera su marido quien se sometiera a pruebas de fertilidad. Aquello cambió como por arte de magia toda la situación anterior de la pareja, ahora era él quien aparecía preocupado mientras era ella la que intentaba inútilmente consolarle como antes lo había hecho él. Poco después tras una sencilla prueba se confirmó lo menos desaeado por ambos : El padecía ………, no recuerda ahora el nombre de esa palabreja escrita en aquel satinado papel con sello de un laboratorio de análisis médicos, pero si recuerda bien su significado: era y es irremediablemente estéril.
Desde el día que leyó el maldito papel nada fue igual, su mujer que al principio apareció comprensiva, consoladora y que incluso le mimaba para restar importancia a aquello que le provocaba tanta fustración fué con el tiempo abandonando esa postura apareciendo a veces – o al menos el así lo apreciaba – frustrada, desengañada, era evidente que su relación habia cambiado totalmente. Ahora las pequeñeces, los problemas, tenían un peso antes ignorado, pero el tiempo todo lo sedimenta y las situaciones nuevas llegan a hacerse cotidianas y aceptadas, y así fue que la pasión y el amor dejaron paso al cariño y al afecto, tan parecidos….. pero tan distintos.
La vida en el hogar discurría hasta entonces sin grandes cambios, la rutina ocupó sus vidas: del trabajo a casa, lacomida ante el televisor, los paseos en coche del domingo, las vacaciones de verano en la playa de siempre………… . Lo peor de todo fue la burla de sus conocidos y de sus compañeros de trabajo. Ocultó su problema a todos aunque los mas próximos algo intuían ante el cambio operado en su carácter que era notable. Un día a la salida del “tajo”, tomando en el bar de enfrente una copa con sus compañeros que despedían a uno que ya mayor se jubilaba, quizás porque el alcohol le hizo desinhibirse o porque estaba deseando compartir su frustración, el caso es que comentó ese día sus problemas con dos de ellos, los mas allegados, no sin haberles pedido antes que no hablaran de ello a nadie.
Desde ese día empezó a observar que muchos de sus compañeros para los que antes pasaba desapercibido y que parecian ignorar su existencia sonreían cómplices al verle pasar o 
le seguían con la mirada como de reojo, a veces al acercarse a un corro todos guardaban silencio como ocultándole algo, eso y alguna que otra burla ya más atrevida de algún “mamón” en el trabajo, en ese lugar que era como una isla en el mar de su frustración y donde era respetado y aceptado hasta entonces, le hizo sentirse desplazado, observado, objeto de burlas y chanzas hasta de los novatos, además ya no confiaba en nadie, ni siquiera en los que consideraba amigos además de compañeros pues precisamente ellos le habían
traicionado, y eso en su vida, en su simple vida era importante.
Fue a beber de nuevo del vaso, pero estaba vacío y decidió ir a llenarlo otra vez, antes de hacerlo buscó con lamirada a la joven madre con el niño en brazos pero ya no estaba allí. Había perdido la noción del tiempo, podría haber pasado horas o minutos en 
aquella mesa sentado, sentía una gran pesadez en la cabeza y presión en los ojos que irritados y rojizos tenía llorosos e hinchados, entonces cambió de idea, no bebería otra copa era mejor volver a casa con su mujer que le estaría esperando, ahora estaba seguro de que la escena del adulterio fue un sueño, estaba confuso y un poco aturdido por el alcohol ingerido pero estaba seguro de eso, se dirigió por ultima vez a la barra, pagó la cuenta y con paso inseguro traspasó la puerta del local, al hacerlo sintió una ráfaga de aire fresco en el rostro 
que agradeció y tras titubear un momento volvió a sumergirse en las luces de la noche que inundaban la calle, caminando por ella camino a casa.
Eso es, piensa, – volver a casa donde su señora debe estar esperándole como todos los días cuando regresa de trabajar -, mira de nuevo el reloj y retoma con ello la conciencia del tiempo que había perdido…… -!No ha pasado tanto tiempo….!-, ha salido de trabajar como siempre y ha ido al bar a tomar unas copas como ha hecho tantas veces……, el dolor de cabeza le hace recordar que ha bebido demasiado y que su mujer le está esperando, ha de ir 
raudo a buscarla y comprobar que todo aquello que le provocó tal dolor no había sido mas que un sueño…., – eso es, un mal sueño-, su mujer siempre ha sido una santa que le dedica su vida entera y él es un canalla por haber creído un sueño en el que ella aparece como él sabe que no es Estrella. Estrella es el nombre de ella, la de las carnes blancas, la de las claras piernas, poco a poco va acelerando el paso como si su decisión de volver hubiera sido paulatinamente tomada según sus pensamientos le van alejando de la realidad de aquel terrible sueño y mientras camina por la calle cuyas luces van recobrando poco a poco el brillo de esas noches en las que en aquella terraza del bar del barrio de al lado se sentaban a tomar unas cervezas y se miraban a los ojos cómplices de amor. 
El ahogo que sentía en el pecho se ha alejado poco a poco, dejando paso a los efectos de la bebida que nota en su cabeza y su aliento. -! No volverá así a casa!-, ella no 
merece eso, dará unas vueltas a la plaza para así tomar el fresco y despejarse un poco, camina ahora lentamente mientras respira hondo mientras flexiona hacia atrás los hombros y abre un poco los brazos, solo un poco, no vaya a ser que le vean y le tomen por borracho, ya está cerca de casa y hay gente conocida, alguien ya le ha saludado al pasar por una esquina.
Ha pasado unos minutos dando vueltas discretamente a la plaza, se encuentra mucho mejor y decide seguir hasta su casa, lo del sueño está olvidado, -!Parecía tan real……y que mal lo ha pasado!- . Para en la fuente del parque infantil ese pequeño que hace poco han 
instalado y moja en ella un pañuelo que saca de su bolsillo, se refresca así las sienes y la frente y luego se atusa el pelo. Ahora está más seguro que nunca, subirá las escaleras, abrirá después la puerta del piso cuarto derecha y besará a su mujer que estará como todos los días viendo la tele esperando su regreso, primero se disculpará por latardanza, se aseará y para 
calmar su enfado le propondrá que vayan a la terraza del Bar hermanos Melero,- esa en la que se está tan a gusto- a tomar unas cervezas con un aperitivo antes de cenar, mientras ella 
mirará a los niños que juegan en el parque de enfrente, eso siempre le ha gustado, aunque a
él es algo que le provoca tristeza.
Por fin está ante la puerta, saca del bolsillo un llavero y con un leve temblor en las manos gira la llave y abriendo lentamente la puerta penetra en su casa cerrándola suavemente tras de sí, recorre el pasillo mientras recompone su aspecto colocando la camisa en orden bajo su pantalón y respira a fondo antes de dar el ultimo paso que le hace pisar el suelo del salón, este está en semi-penumbra, allí con el rostro iluminado por el resplandor de la pantalla deltelevisor está ella, sentada en el sofá de forma que la corta falda que lleva deja ver sus muslos que son blancos y que también reflejan la luz.
Se acerca a ella, e inclinándose hasta su rostro le mira a los ojos, ella también lo hace y sonríe, se besan y sin decir nada se dirige al baño para asearse, mientras atraviesa 
otras habitaciones piensa en todo lo acontecido en esa tarde, en como algo imaginado, soñado, puede parecer tan real….. y haberle hecho sufrir tanto……,- ¿Como podía pensar que ella es capaz de engañarle?- , ella le quiere, lo sabe, él le quiere y nadie puede imaginarse cuanto….
Una punzada en la sien le hace recordar lo que ha bebido esa tarde mientras se seca con una toalla después de asearse y lavarse los dientes, ahora su aliento es más fresco y le hace sentir mejor, entra en la cocina y delfrigorífico extrae una botella de agua fría de la que directamente bebe un largo trago, camino del salón se dirige a ella con voz alta sobre el 
sonido del televisor, le habla de su proyecto de ir al bar de “Los Meleros”. Mientras habla camina hacia el dormitorio para cambiarse de camisa, entra en él y después de echar un vistazo y ver que todo está en orden y no como en elsueño, abre el armario de lunas y al volverse hacia el espejo siente que con un pié ha pisado algo en el suelo y un rubor sube 
a su cara desde el mismísimo suelo, un escalofrío de muerte recorre todo su cuerpo……….!Oh Dios….. Quiero morirme!, y se queda si aliento, el dolor vuelve a su pecho con más fuerza, con más hierro, la luz de la habitación como una densa neblina le descubre con horror que aquello que el pié sintió bajo su planta en el suelo era una rosablanca………!Era la rosa del sueño………!

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Una respuesta a La rosa del sueño (Ángel Tomé)

  1. Alex de la Rosa dijo:

    Me ha gustado la historia, aunque es muy triste. Pero me has transmitido la tristeza y la soledad del hombre. Lo único que me ha resultado un poco largo. Un saludo!

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