El último sueño (Marietth Suan)

Tenemos que aprovechar cuando la suerte está de nuestro lado y hacer todo lo posible por ayudarla, de la misma manera que ella nos está ayudando.

Paulo Coelho

Terminando de leer la frase y en un sollozo, cerró el libro con fuerza y comenzó a llorar. Martín no entendía como identificar el momento en que la suerte al fin estaría de su lado, no sabía como hallar el instante justo en que esta le sonriera para hacer que todo coincidiera y salir de esa “olla tan podrida”.

Pensaba, -ya no va más que suerte tan fría. -Ya necesito un cambio. -Quiero que un viento que sople, fuerte, se lleve lo malo y en su regresar traiga lo bueno, lo mejor que nunca he imaginado.

Constantemente, Martín, leila libros de superación personal, también los de motivación que se cruzaban por su vida y los que buscaba en la Internet.   La red, se había convertido en su mejor aliada, en su bastón para enfrentar tantas y tan malas rachas.

Sin embargo él, que no dejaba de averiguar la fórmula mágica para mejorar sus ingresos se pasaba la vida trabajando duro y buscando como obtener cosas mejores para él y su familia. Era un profesional responsable y comprometido, se había preparado, pero contrariamente, nada fluía en su vida y su estrella no lo acompañaba.

Aunque parecía que la suerte nunca lo acompañaba, Martín, no perdía sus esperanzas. A parte de los esfuerzos y sus lecturas para atraer a su vida energías positivas, se aferraba a las afirmaciones “tri-diarias” que con fuerza repetía cada mañana con el desayuno, a la hora que iba a buscar su almuerzo y antes de cada cena.

Él repetía con incandescente fervor:

– Cada día que pasa mi riqueza se incrementa. Yo amo el dinero. Atraigo situaciones positivas a mi vida. Grandes cantidades de dinero vienen hacia mí. El amor deseado viene a mi vida y  me rodea. Puedo ganar el loto. Tengo mi propia empresa. Mi intuición me ayuda a escoger números ganadores de la lotería. Quiero, Puedo y Merezco ganar la lotería. Tengo la casa que siempre desee. Mis palabras crean mis acciones, mis acciones crean mis experiencias; y mis experiencias crean mi destino. Todo a mí alrededor es amor. Yo soy amor, doy amor y recibo amor. Tengo la familia que merezco, vivimos en unión, paz y prosperidad.

Mientras pronunciaba las frases y una vez las terminaba cada día, se convencía que su suerte, milagrosamente empezaría a cambiar. Esperaba el momento que todo diera un giro sorprendente y cada día empezaba como si fuera el primer momento que con confianza las pronunciaba.

Había días en los que ya no sabía en que más creer, amanecía muy desmotivado y no se quería levantar. Sin embargo y debido al compromiso que tenia con su empleo, se ponía en pie y emprendía el nuevo día colmado de ilusiones.

Una mañana, Martín despertó y al mirar, vio que todo era diferente en la habitación. Notó todo la suntuosidad que jamás sus ojos habían contemplado y prevenido por tanta belleza abrió las puertas, vio que sus familiares en la sala que felices lo esperaban con grandes sonrisas para afín celebrar su triunfo.

Desbordante felicidad, la que siempre había querido sentir, pero aún incrédulo, volvió su cara y se vio aún acostado en la cama con una sonrisa en el rostro y entonces comprendió que era su última fantasía –su sueño- el que siempre había idealizado.

Con la misma firmeza que había cerrado la pasta de su libro el día anterior, su cuerpo insistió inmóvil, sus ojos permanecieron cerrados fuertemente y nunca más se abrieron, porque lentamente, el dolor de la esperanza perdida; lo había matado.

Conoce más sobre la autora en http://marietthsuan.blogspot.com/
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4 respuestas a El último sueño (Marietth Suan)

  1. amaiapdm dijo:

    Gracias por escribir, me ha gustado tu relato. A veces, por más que intentemos ser optimistas termina por ganarnos la batalla el más cruel de los pesimismos que a veces hasta termina con todas nuestras ilusiones, y más en estos tiempos de crisis. Un saludo. Amaya

  2. Mar dijo:

    ¡Vaya, que triste final! esta claro que a tu personaje los libros de autoayuda no le sirvieron de nada, y es que…
    Me ha gustado mucho, Marietth. Muy bien contado el sufrimiento de la desesperación de tantas personas en la actualidad, como comenta Amaya.

  3. manoli vf dijo:

    Si es que no basta con repetir, hay que creérselo y …algo más, como dice el refrán: “a Dios rogando y con el mazo dando” (que hay que currar) vamos, que es todo un arte tener éxito. Un salúdo, Marieth, me ha gustado tu relato.

  4. manolivf dijo:

    Si es que no basta con repetir, hay que creérselo y …algo más, como dice el refrán: “a Dios rogando y con el mazo dando” (que hay que currar) vamos, que es todo un arte tener éxito. Un salúdo, Marieth, me ha gustado tu relato.

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