Eustasio (Jesús Delgado Morales)

   Para los que no le conocieron, el nombre de Eustasio  podría sonar añejo, a persona de avanzada edad; nada más lejos de la realidad, solo tenía 51 años.

    Como cualquier ser humano debía alojar sus defectos, pero yo nunca pude descubrírselos, en cambio sus virtudes si saltaban revoltosas cada vez que estabas en su presencia. Era una persona inteligente, emprendedora, su generosidad se derramaba por sus bolsillos, su honestidad era una constante en su mirada; la pereza era algo desterrado de su persona. Pudiera parecer que hablo como lo haría cualquiera de alguien que ya no está, como si todo aquel que es apartado de la senda de la vida no albergara mácula alguna, fuera un dechado de virtudes. No es cierto, no estoy ensalzando su memoria por enjugar el dolor ajeno, el propio me inspira a describir su realidad cotidiana, él era así, una buena persona y una guía para muchos que deberían aprender que sus actos eran naturales, espontáneos, sin esperar recompensa o reconocimiento de algo que realmente creo, le traía sin el menor cuidado.

     Medio siglo pueden suponer una cortina de años lo suficientemente larga como para saber que la vida no viene envuelta en papel de celofán, cincuenta años, son los necesarios para huir de vanidades absurdas, de escarceos sociales o amistades nocivas, pero esos años son una estera demasiado corta como para que los pies de la parca se aposenten en ella. La muerte es celosa de sus propios actos, por eso no confía sus encargos en nadie, prefiere hacer su trabajo ella misma, pero esa misma muerte a veces deja asuntos sin resolver, no nos presenta los trabajos realizados por aquellos que ignorantes o perversos actúan en su nombre.

    No le busquéis entre los vivos, pues ya dejó su legado, no le busquéis entre las cenizas del incendio de la vida, pues no fue incinerado, sino enterrado bajo el árbol del que se desgajó el primero, bajo el nicho de su padre.

     Si la muerte de mi sobrino Eustasio se ha debido a un error de los hombres, les condeno a vagar por la conciencia de su falta de rigor, les imputo las secuelas de su acción. Si por el contrario, ha sido obra divina, entonces mis creencias se tambalearán de manera irreversible.

 

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Una respuesta a Eustasio (Jesús Delgado Morales)

  1. amaiapdm dijo:

    Gracias por escribir, me ha gustado tu relato. Un saludo literario y felices fiestas. Amaya

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